
Muchas cosas heredadas tengo, y muchas cosas heredadas hago.
En estas fechas navideñas, en mi casa hemos hablado mucho sobre las diferentes manías heredadas de mi familia, y yo tengo concretamente dos, que no me gustan pero son inevitables.
1.- Silbo. Silbo a todas horas, hasta cuando estudiaba en la biblioteca me hacían callar a veces porque sin querer me ponía a silbar, sin darme cuenta de lo que hacía. Así, mi casa del pueblo parece a veces un nido de pollos, pues pasamos todos silbando por los pasillos (sobre todo un tío mío y yo). Que se le va a hacer, es inevitable.
2.- Ese tembleque nervioso de la pierna derecha, que tanto molesta a mucha gente que se pone a mi lado, y que a mi me molesta cuando lo hace alguien a mi lado. Pero al igual que el anterior es inevitable. La cena de Nochevieja, tuvo su mayor apogeo cuando nos mirábamos unos a otros viendo como a todos nos temblaba la cabeza por estar haciéndolo.
Por lo menos son las únicas que creo que tengo, si alguien sabe alguna que me la diga, para intentar corregirla, o al menos saberlo xD.
**Foto: edición navideña de la revista Hola, al lado del fuego... si es que tengo una clase... jajaja**


